LÍNEAS DE INVESTIGACIÓN

Las sociedades contemporáneas vinculadas al proyecto globalizador han entrado en la dinámica de redes de conocimiento lo que ha creado una verdadera cultura de interdependencia planetaria. Hoy sin ningún prejuicio el idioma que circula por los ambientes académicos es el de la sociedad del conocimiento. Verdadero paradigma que sienta la frontera entre el poder del conocimiento como instrumento de dominio de la técnica y el conocimiento visto como una construcción colectiva en el que la democratización de los saberes es la hoja de ruta que pretende mitigar la pobreza y ofrece mayores y mejores alternativas de vida a las sociedades.

La Política Institucional de Investigación como marco referencial y regulador entre los distintos estamentos Universitarios para la realización de las acciones de producción de conocimiento científica y formativa, demanda frecuentemente de elementos categóricos y conceptuales de alta responsabilidad ética, política y social que estén a la vanguardia de los requerimientos y necesidades contemporáneas.

En la CIDE entendemos por Línea de Investigación la organización académica abierta, con estructura horizontal, en una relación democrática “aequalis”, mediante la cual un equipo de docentes, profesionales egresados y estudiantes participantes, interaccionan sistemáticamente en función de una disciplina determinada del saber, con el propósito de generar nuevas aplicaciones y producir un nuevo conocimiento disciplinar o interdisciplinar. A las líneas disciplinares establecidas se suscriben sublíneas de investigación o proyectos de investigación, liderados por grupos de investigadores que presentan algunos intereses en particular o problemáticas relevantes con el objeto de estudio de la línea.

Entonces, las Líneas de Investigación son el conjunto de saberes, problemas de y proyectos de investigación, en concatenación continua para la producción y generación de conocimientos nuevos. En este ámbito, la innovación juega un papel trascendental en el marco del desarrollo sostenible.

La CIDE se plantea como objetivo primordial, alcanzar niveles de cualificación y alta calidad, a partir de la actividad investigativa, que retroalimente los procesos de enseñanza y aprendizaje a partir de la producción de conocimiento en los programas y en la comunidad académica, propendiendo por una investigación científica en sus carreras universitarias y una investigación formativa en los programas de carácter tecnológico y técnico profesional. Se entiende como investigación científica en la comunidad académica, la actividad que permite generar un conocimiento objetivo, sistemático, claro y organizado, respecto a ciertos fenómenos de la realidad.

El investigador tiene acercamiento hacia el objeto que se desea conocer y a la confrontación de la teoría elaborada con la práctica, porque su papel relevante está centrado en crear una nueva teoría que responda a mejorar las condiciones sociales.

La investigación formativa, desde su función pedagógica, busca que el estudiante de pregrado desarrolle sus capacidades cognitivas y humanistas que le permitan la construcción de conocimiento descriptivo, explicativo y predictivo de manera autónoma, por tanto a diferencia de la científica, esta menos comprometida con el desarrollo de nuevo conocimiento o de nueva tecnología, sin embargo en su estructura no abandona la rigurosidad propia de la investigación científica. Estos tipos de investigación son complementarios, y obedecen a las lógicas de interpretación de los escenarios nacionales e internacionales que dependen de las visiones y horizontes institucionales.

De acuerdo a lo anterior, las líneas se consolidan por los saberes específicos de las áreas de conocimiento de los programas académicos, los cuales se detallan en la siguiente tabla:

Fotos Semilleros